DÍAS
DE RETRIBUCIÓN
Una exposición del
libro
de Apocalipsis
(PDF)
Título de la obra en
inglés:
Days of Vengeance
Por David Chilton
Tomado de Freebooks
PREFACIO DEL EDITOR
Gary North
Con Paradise
Restored 1,
su primer libro sobre escatología, David Chilton inició
un
reavivamiento escatológico. Una "revolución" sería
una palabra demasiado fuerte, porque su punto de vista es antiguo: Data
de la iglesia primitiva. Pero, de la noche a la mañana, Paradise
Restored comenzó a influir en los dirigentes religiosos y
los
eruditos que habían creído que el caso bíblico
para
una victoria cultural estaba muerto - que era una reliquia del siglo
diecinueve.
Ahora viene The Days of Vengeance, una exposición,
versículo
por versículo, de Apocalipsis, el libro más
difícil
de la Biblia. Lo que fue generalizado en Paradise Restored,
está
ahora apoyado por capítulos y versículos - en realidad,
muchos
capítulos y versículos. Este libro se convertirá
en
el nuevo libro de referencia sobre el libro de Apocalipsis.
Increíblemente,
el estilo de Chilton es tan enérgico que pocos lectores
notarán
siquiera que el autor ha lanzado una bomba erudita. El mundo
académico
cristiano conservador se quedará sin habla; Chilton ofrece un
notable
desafío exegético a aquéllos que se aferran a las
tradicionales escatologías rivales, que yo clasifico como pesi-milenialismo.
Este no es
sólo otro aburrido comentario sobre
Apocalipsis. Aunque fuera sólo eso, sería un suceso de
grandes
proporciones, porque la publicación de cualquier
comentario
conservador sobre Apocalipsis, que crea en la Biblia, es un suceso de
grandes
proporciones. El comentario milenialista de W. Hendrikson, More
Than
Conquerors, se publicó en 1940, y su tamaño es menos
de la mitad de éste, y no de la misma estatura en
términos
de erudición bíblica.
The Revelation of Jesus Christ,
de John Walvoord, tiene ahora más de dos décadas, y
también
tiene la mitad del tamaño del de Chilton. A despecho de toda la
fascinación con la profecía bíblica en el siglo
veinte,
los comentarios completos sobre éste, el más
profético
de los libros de la Biblia, son raros.
Siempre han sido
raros. Pocos comentaristas se han atrevido
a explicar el libro. Calvino enseñó acerca de todos los
libros
de la Biblia, salvo uno: Apocalipsis. Martín Lutero
escribió
como cien volúmenes de material - tanto o más que Calvino
- pero no escribió un libro sobre AApocalipsis. Moses Stuart
escribió
un comentario grande a mediados del siglo diecinueve, pero está
olvidado hoy día. El libro de Apocalipsis ha resistido todos los
intentos anteriores de develar su secreto de secretos. Ahora David
Chilton
ha descubierto este secreto, esta clave largo tiempo perdida, que
revela
el código.
Esta clave largo tiempo ignorada es el Antiguo
Testamento.
Antecedentes del
Antiguo Testamento
"Muy
gracioso", puede que usted
se esté diciendo a sí mismo. Muy bien, lo admito: Es
gracioso.
Sí, pero no para reírse. Lo que Chilton hace es regresar
una y otra vez al Antiguo Testamento para encontrarle sentido al marco
de referencia del apóstol Juan. Esta técnica funciona.
¡Es
la única técnica que sí funciona!
Los
que nunca han trabajado personalmente
con Chilton no pueden apreciar en seguida su detallado conocimiento de
la Biblia, especialmente del Antiguo Testamento. Yo lo usé a
él
decenas de veces como mi concordancia personal. Él trabajaba en
la oficina junto a la mía. Yo le gritaba: "¡Hey, David!
¿Sabes
dónde puedo encontrar el pasaje sobre ...?" Le contaba por
encima
una historia bíblica, o le mencionaba algún
versículo
aislado que me sonaba en la memoria, y casi instantáneamente me
decía el capítulo. Podía o no podía darme
el
versículo exacto; por lo general, estaba dentro de tres o cuatro
versículos. Eso era siempre lo suficientemente cerca. Rara era
la
ocasión en que no podía ubicarlo; aún entonces,
rebuscaba
en su extensa biblioteca personal hasta que lo encontraba. Jamás
le tomó mucho tiempo.
En
este libro, él ha tomado
esta notable memoria del Antiguo Testamento, y la ha fundido con una
técnica
interpretativa desarrollada por James Jordan en su libro Judges:
God´s
War Against Humanism (1985). 2
Jordan
trabaja con decenas de símbolos del Antiguo Testamento, que ha
extraído
de las narraciones y descripciones históricas del
tabernáculo
y el templo. Luego aplica estos símbolos y modelos a otras
historias
bíblicas paralelas, incluyendo el relato del Nuevo Testamento
sobre
la vida de Cristo y la iglesia primitiva. Nadie hace esto mejor que
Jordan,
pero Chilton ha logrado aplicar esta hermenéutica bíblica
(principio de interpretación) al libro de Apocalipsis de muchas
maneras creativas. Chilton no es el primer expositor que hace esto,
como
lo revelan sus notas al pie de página y sus apéndices,
pero
es incuestionablemente el que lo hace mejor, de entre los que ha
producido
la iglesia cristiana, con respecto al Libro de Apocalipsis. Los relatos
y símbolos antecedentes en el Antiguo Testamento dan sentido a
los
pasajes difíciles de Apocalipsis. Chilton explica las muchas
conexiones
entre el lenguaje simbólico y las referencias históricas
entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. He aquí por qué
su
comentario es tan fácil de leer, a pesar de la magnitud de lo
que
él ha logrado académicamente.
La pieza
faltante: La estructura
del pacto
Sin
embargo, faltaba una pieza en
el rompecabezas, y esto mantuvo el libro en la computadora de Chilton
por
un año más, por lo menos. Esa pieza faltante fue
identificada
en el otoño de 1985 por el pastor Ray Sutton. Sutton
había
sufrido serias quemaduras en un accidente de cocina, y su movilidad
había
quedado drásticamente reducida. Trabajaba en un manuscrito sobre
el simbolismo de los sacramentos, cuando se le ocurrió una
conexión
crucial. La conexión fue proporcionada por la profesora del
Seminario
Westminster, Meredith G. Kline. Años atrás, Sutton
había
leído los estudios de la Profesora Kline sobre los antiguos
tratados
(reales) de señorío del antiguo Cercano Oriente. 3
Los
reyes paganos celebraban pactos con sus vasallos. Kline había
señalado
que estos tratados eran paralelos con la estructura del libro de
Deuteronomio.
Tenían cinco puntos: (1) una identificación del rey; (2)
los sucesos históricos que conducían al establecimiento
del
pacto; (3) las estipulaciones (términos) del pacto; (4) una
advertencia
de juicio contra cualquiera que desobedeciera, pero una promesa de
bendición
para los que sí obedecieran; y (5) un sistema para reconfirmar
el
tratado a la muerte del rey o del vasallo.
Kline
desarrolló algunas de las implicaciones de
este esquema de pacto. Sutton desarrolló muchas más.
Estos
notables y zapadores descubrimientos pueden encontrarse en su libro That
You May Prosper (1987). 4 Pero,
más
importante, observó que esta estructura de pacto de cinco puntos
gobierna a Salmos, Oseas, Mateo, Hebreos 8, y varias de las
epístolas
de Pablo. El desarrollo minucioso de la estructura de pacto por parte
de
Sutton debe ser considerado, por sí solo, como el más
importante
progreso teológico en el movimiento de reconstrucción
cristiana
desde la publicación de los Institutes of Biblical Law,
de
R. J. Rushdoony, en 1973. Después de que Sutton
señaló
esta estructura de pacto de cinco puntos, la reconocí en los
Diez
Mandamientos, justo antes de terminar mi comentario económico
sobre
los Diez Mandamientos.5
Sutton
presentó su descubrimiento en una serie
de estudios bíblicos los miércoles por la noche. La
primera
noche que Chilton lo oyó, se quedó estupefacto.
Después
del mensaje, se acercó a Sutton y le dijo que ésta era
claramente
la clave de la estructura de Apocalipsis. Había estado tratando
de trabajar con un modelo de cuatro puntos, y se había quedado
atascado
por completo. Chilton regresó a trabajar, y en unas pocas
semanas
había restructurado el manuscrito. En algunos meses, lo
había
terminado, después de tres años y medio. (Tiempo, y
tiempos,
y el medio de un tiempo).
La
teología Tyler
Estoy seguro de que The
Days of Vengeance recibirá
su parte de ridículo - de muchos grupos, por muchas razones. La
brillantez retórica de Chilton hará arriesgado este
enfoque
para los críticos que impriman sus opiniones, pero las
murmuraciones
y maledicencias no publicadas se propagarán rápidamente.
Chilton va a recibir mucho calor por sus incursiones en el simbolismo
bíblico
y su argumento de que la estructura de Apocalipsis es la misma que la
de
Deuteronomio. Lo que el lector debe entender desde el principio es que
estas dos posiciones, aunque ejecutadas con gran destreza, se derivan
de
las obras de Kline, Jordan, y Sutton. Chilton no debería ser
señalado
como una especie de disidente teológico aislado que simplemente
inventó sus hallazgos de la nada - o peor, en una
habitación
llena de humo de extraño olor. Él llegó a estas
conclusiones
mientras trabajaba con otros hombres en lo que se ha venido a conocer
como
"el grupo Tyler", ubicado en Tyler, Texas, una población de unos
75.000 habitantes en la parte este de Texas.
Para bien o para mal,
este libro es un buen ejemplo de
lo que ha venido a conocerse como la "teología Tyler". Esta
teología
es parte de una corriente mayor de pensamiento llamada
Reconstrucción
Cristiana, también llamada "teonomía", aunque algunos
miembros
de estas escuelas de pensamiento prefieren evitar estos
términos.
El término más amplio es "teología de dominio".
Hay mucha gente que
se adhiere a la teología de
dominio que no son teonomistas, y hay teonomistas que no son
"tyleristas".
En realidad, declaran en voz muy alta que son no Tyleristas.
Hacen
lo imposible para decirle a la gente hasta qué punto son no
tyleristas.
Casi han llegado al punto de definirse a sí mismos y definir a
sus
ministros como "no tyleristas". (Hay una escena en la vieja
película
de "Drácula" en que el profesor hace centellear un crucifijo
delante
de Bela Lugosi, el cual se hace a un lado inmediatamente y se cubre el
rostro con su capa. Pienso en esta escena cada vez que pienso en estos
hombres que hablan a otros sobre Tyler. Algún día, me
gustaría
hacer destellar delante de ellos un letrero de "Bienvenido a Tyler",
sólo
para ver qué sucede). Conozco a varios de ellos, que
podrían
estar dispuestos algún día a iniciar iglesias con nombres
como "La Primera Iglesia No Tylerista de ..." Conozco a otro que piensa
en su grupo como "El primer estudio bíblico no tylerista de las
11 A. M. los domingos por la mañana". Éstos, por lo
tanto,
no apreciarán el libro de Chilton. Lo culparán de adoptar
ideas que han sido distribuídas desde la parte oriental de
Texas.
Aunque de otro modo podrían haber concordado con sus argumentos,
están infectados con un caso serio de NDA - "No descubierto
aquí"
- una enfermedad común entre los inntelectuales.
Abreviando, es
posible que ataquen The Days of Vengeance,
cuando en realidad van tras Jordan y Sutton. Los lectores deben tener
cuidado
de esta posibilidad por adelantado. Hay en este libro más de lo
que parece.
Dos cosas hacen a la
teología Tyler única
en el campo de la Reconstrucción Cristiana: (1) su fuerte acento
sobre la iglesia, con la comunión semanal; (2) su uso reiterado
del modelo de pacto de cinco puntos. La teología del pacto,
especialmente
el pacto de la iglesia, no ha sido el foco principal en los escritos de
algunos de los líderes no Tyleristas del movimiento de
Reconstrucción
Cristiana. Hablando teológicamente, los originales "cuatro
puntos
del Reconstruccionismo Cristiano" que Chilton y yo hemos resumido --
providencia
(soberanía de Dios), presuposicionalismo bíblico
(apologética
de Til: la Biblia es el punto de partida y la corte final de
apelación),
optimismo escatológico (post-milenialismo), y ley bíblica
(teonomía) -- eran insuficientes. El quinto punto, aliancismo,
y específicamente el modelo de cinco puntos de Sutton, fue
añadido
a finales de 1985 para completar el bosquejo teológico.6
The Days of
Vengeance tiene que ver especialmente
con la estructura de pacto en Apocalipsis y el enfoque histórico
de sus pasajes de juicio. Si, como Chilton arguye tan brillantemente,
estos
pasajes de inminente condenación y tristeza se relacionan con la
caída de Jerusalén en el año 70 d. C., entonces no
hay forma legítima de construir un caso a favor de una gran
tribulación
en el futuro. Ha quedado muy atrás. En consecuencia, el libro de
Apocalipsis no puede usarse legítimamente para reforzar el caso
en favor del pesimismo escatológico. Muchos lectores
rechazarán
su tesis en este punto. Los que toman en serio la Biblia
terminarán
de leerlo antes de rechazar su tesis.
La vasta
mayoría de los cristianos han creído
que las cosas empeorarán progresivamente en casi todas las
áreas
de la vida hasta que Jesús regrese con sus ángeles. Los
pre-milenialistas
creen que Jesús establecerá un reino terrenal visible,
con
Cristo a la cabeza y presente en cuerpo. Los amilenialistas no creen en
ningún reino terrenal visible antes del juicio final. Creen que
sólo la iglesia y las escuelas y familias cristianas
representarán
visiblemente el reino en la tierra, y que el mundo caerá
más
y más bajo el dominio de Satanás.7
Ambas escatologías enseñan la derrota terrenal de la
iglesia
de Cristo antes de su regreso físico con poder.
Un problema con esta
perspectiva es que, cuando llegan
las derrotas predecibles, los cristianos tienen un incentivo
teológico
para encogerse de hombros y decirse a sí mismos: "Así es
la vida. Así es como Dios profetizó que ocurriría.
Las cosas están empeorando". Leen los monótonos
encabezamientos
de los diarios, y piensan para sus adentros: "La Segunda Venida de
Cristo
está a las puertas". La fortaleza interior que la gente necesita
para recuperarse de las derrotas externas normales de la vida es
socavada
por una teología que predica la inevitable derrota terrenal de
la
iglesia de Jesucristo. La gente piensa para sus adentros: "Si ni
siquiera
la santa iglesia de Dios puede triunfar, entonces, ¿cómo
puedo yo esperar triunfar?" Por consiguiente, los cristianos se
convierten en los cautivos psicológicos de los encabezamientos
pesimistas
diseñados para vender los periódicos.
Comienzan con una
falsa suposición: la inevitable
derrota en la historia de la iglesia de Cristo por las fuerzas
terrenales
de Satanás, a pesar del hecho de que Satanás fue
mortalmente
herido en el Calvario. Satanás no está "vivito y coleando
en la tierra". Está vivo, pero no está bien. Argumentar
en
sentido contrario es argüir a favor de la impotencia
histórica
y la irrelevancia cultural de la obra de Cristo en el Calvario.
El reavivamiento
del optimismo
Aunque las
escatologías pesimistas han sido populares
durante un siglo, siempre ha habido una teología alterna, una
teología
de dominio. Fue la fe reinante de los puritanos en esa primera
generación
(1630-1660), cuando comenzaron a sojuzgar el desierto de Nueva
Inglaterra.
Fue también la fe compartida en la época de la
revolución
norteamericana. Comenzó a apagarse bajo el ataque del
pensamiento
evolucionista darwiniano en la segunda mitad del siglo diecinueve.
Desapareció
casi por completo después de la Primera Guerra Mundial, pero hoy
día está regresando rápidamente. Los libros de
Chilton
sobre escatología son ahora el manifiesto principal en este
reavivamiento
del optimismo teológico.
En la actualidad, el
Movimiento de Reconstrucción
Cristiana ha reclutado algunos de los mejores y más brillantes
escritores
jóvenes de los Estados Unidos. Simultáneamente, un gran
cambio
en la perspectiva escatológica está barriendo a
través
del movimiento carismático. Esta combinación de
erudición
rigurosa, disciplinada, enérgica, y orientada al dominio, con el
entusiasmo y el gran número de carismáticos orientados
hacia
el dominio, ha creado un gran desafío para el familiar,
tradicional
y envejeciente protestantismo conservador, que está, sobre todo,
orientado hacia el presente. Constituye lo que podría
convertirse
en el cambio teológico más importante en la historia de
los
Estados Unidos, no simplemente en este siglo, sino en la historia del
país.
Espero que esta transformación sea visible para el año
2000
- un año de considerable especulaciión escatológica.
Si estoy en lo
correcto, y este cambio tiene lugar, Días
de Retribución será estudiado por los historiadores
como
el principal documento fuente durante los dos o tres siglos siguientes.
Producir
nuevos líderes:
La
clave de la supervivencia
Puesto
que el pesi-milenialismo
no pudo ofrecer a los estudiantes una esperanza a largo plazo en sus
futuros
terrenales, ambas versiones han perdido culturalmente por
incomparecencia.
Este retiro de un compromiso cultural culminó durante los
fatídicos
años de 1965-1971. Cuando el mundo pasó por una
revolución
psicológica, cultural, e intelectual, ¿dónde
estaban
las respuestas cristianas concretas y específicas para los
acuciantes
problemas de aquella era turbulenta? Nada de importancia salió
de
los tradicionales seminarios. Fue como si sus miembros de facultad
creyeran
que el mundo jamás avanzaría más allá de
puntos
en disputa dominantes en 1952. (Ya en 1952, la mayoría de los
profesores
de seminario hablaban en murmullos). Los líderes del
cristianismo
tradicional perdieron la oportunidad de captar las mejores mentes de
una
generación. Se las consideraba como desordenadas y confusas.
Había
una razón para esto. Ellos estaban desordenados y
confusos.
En
la década de 1970, sólo
dos grupos dentro de la comunidad cristiana se presentaron delante del
público cristiano y anunciaron: "Tenemos las respuestas
bíblicas".8
Estaban
en extremos opuestos del espectro político: los teólogos
de la liberación en la izquierda, y los reconstruccionistas
cristianos
en la derecha.9
La batalla entre estos grupos se ha intensificado desde entonces. El
libro
de Chilton, Productive Christians in an Age of Guilt-Manipulators
(1981)
[Cristianos productivos en una era de manipuladores de la culpa] 10
, es el solo documento más importante en
esta
confrontación teológica. Pero, del confundido centro, no
ha habido ninguna respuesta bíblica clara para ninguna de estas
dos posiciones.
El
futuro del pesi-milenialismo
se está erosionando. Al intensificarse las crisis sociales en el
mundo, y al hacerse evidente que el protestantismo conservador
tradicional
todavía no tiene respuestas efectivas, específicas, y
funcionales
para las crisis de nuestros días, en la opinión cristiana
probablemente tendrá lugar un cambio drástico y en la
actualidad
no anticipado - un suceso análogo al colapso de un dique.
Habrá
una revolución en la manera en que piensan millones de
cristianos
conservadores. Luego habrá una revolución en lo que hacen.
Los
teólogos de la liberación
no ganarán esta batalla por las mentes de los cristianos.
Habrá
un retroceso religioso contra la izquierda en una escala no vista en
occidente
desde la revolución bolchevique, y quizás desde la
Revolución
Francesa. En ese punto, sólo un grupo poseerá en reserva
disponible un cuerpo de recursos intelectuales adecuado para contener
la
marejada del humanismo: los Reconstruccionistas cristianos, queremos
decir,
los que predican el dominio, y aún más
específicamente,
los que predican el dominio por medio del pacto. Con este fundamento
intelectual,
dada la existencia de las catastróficas condiciones culturales,
económicas, y políticas, asumirán el liderazgo del
protestantismo conservador. Los líderes protestantes existentes
sospechan esto, y no les gustan las implicaciones. Sin embargo, no
están
dispuestos ni son capaces de hacer lo que es necesario para
contrarrestar
este acontecimiento. Específicamente, no están
produciendo
los recursos intelectuales para contrarrestar lo que los
Reconstruccionistas
cristianos están produciendo.
En vez de eso, hablan en
murmullos.
Esta táctica fallará.
Silenciando a los
críticos
Por
más de dos décadas,
los críticos han reprendido a los reconstruccionistas cristianos
con este refrán: "Ustedes no han producido ninguna
exégesis
bíblica para probar su posición en favor del optimismo
escatológico".
Luego vino el libro Paradise Restored [El paraíso
restaurado]
en 1985. Un silencio de muerte rodeó a los críticos
anteriormente vociferantes. Ahora llega Days of Vengeance
[Días de retribución].
El silencio será ahora ensordecedor. Sospecho que pocos
críticos
replicarán por escrito, au aunque, si rehusan replicar,
habrán
aceptado, por lo tanto, la validez del informe del médico
forense:
muerte por estrangulación (notas de pie de página
atoradas
en la garganta).
Bueno,
puede que haya algunas revistas
de libros escritas apresuradamente en diarios eruditos cristianos que
no
se leen. El profesor Lightner del Seminario de Dallas posiblemente
escriba
uno, como el bomboncito de una sola página que escribió
sobre
El
Paraíso Restaurado, en el cual dijo, en efecto: "Vean, este
hombre es post-milenista, y ustedes deben entender que nosotros,
aquí
en el Seminario de Dallas, ¡no lo somos!" 11
Puede
que haya unas pocas y breves observaciones despectivas en libros
populares
en rústica sobre el insignificante y temporal reavivamiento de
la
teología del dominio a gran escala. Pero no habrá
ningún
intento existoso por parte de los eruditos
líderes de los
varios campos pesi-milenialistas para responder a Chilton. Hay una
razón
para esto: No pueden responder efectivamente. Como decimos en Tyler,
simplemente
no tienen los caballos. Si estoy errado sobre su incapacidad
teológica,
entonces veremos artículos largos y detallados mostrando por
qué
el libro de Chilton está completamente equivocado. Si no los
vemos,
podemos llegar sin peligro a la conclusión de que nuestros
oponentes
están en serios problemas. Para cubrir sus desnudos flancos,
estarán
tentados de ofrecer el familiar refrán: "No dignificaremos tales
argumentos absurdos con una réplica pública".
Es decir, izarán la
bandera
blanca intelectual.
Los
críticos de Chilton tendrán
un problema con este enfoque silencioso, sin embargo. El problema es el
Profesor Gordon Wenham, que escribió el prólogo. No hay
probablemente
ningún comentarista del Antiguo Testamento, creyente en la
Biblia,
más respetado en el mundo de habla inglesa. Su comentario sobre
Levítico establece un alto patrón intelectual. Si Gordon
Wenham dice que Days of Vengeance vale la pena ser considerado,
entonces dejar de considerarlo sería un enorme error
táctico
de parte de los pesi-milenialistas.
Yo
iré más lejos que
Wenham. Este libro es un esfuerzo marcador de hitos, el más
excelente
comentario sobre Apocalipsis en la historia de la Iglesia. Ha
establecido
el modelo por: (1) su nivel de erudición, (2) sus novedosa
penetraciones
en cada página, y (3) su legibilidad. Esta singular
combinación
- de la cual casi no se oye hablar en los ccírculos
académicos
- deja a la oposición intelectual ccasi indefensa. Puede que haya
algunos especialistas académicos que responderán
competentemente
a éste o a aquel punto en Days of Vengeance, pero sus
ensayos
técnicos no serán leídos ampliamente,
especialmente
por el pastor o el laico promedio. Puede que haya también uno o
dos teólogos que intenten responder extensamente (aunque lo
dudo),
pero sus confusas exposiciones les ganarán pocos seguidores
nuevos.
(Tengo en mente un erudito amilenialista en particular que es conocido
por sus singulares penetraciones en simbolismo bíblico, pero
cuyos
escritos comunican sus ideas con la claridad de los rompecabezas
mentales
del Zen Budista o las conferencias de prensa de Alexander Haig).
Principalmente,
se enfrentan al
problema táctico de llamar la atención hacia este libro
dentro
de las herméticamente selladas filas de sus seguidores. Si sus
seguidores
alguna vez se sientan a leer The Days of Vengeance, el
Reconstruccionismo
cristiano se alzará con los mejores y más brillantes de
entre
ellos. ¿Por qué? Porque la esperanza terrenal es
más
fácil de vender que la derrota terrenal, al menos a los que no
están
contentos con aceptar su condición como perdedores
históricos.
Hoy día, muchos cristianos están cansados de perder.
Aunque
signifique comenzar a asumir su responsabilidad - y eso es precisamente
lo que significa teología de dominio - un creciente grupo de
cristianos
brillantes y jóvenes están listos a pagar este precio con
tal de dejar de perder. Por consiguiente, cualquier discusión
extensa
de este libro se convierte en un dispositivo de reclutamiento para el
Reconstruccionismo
cristiano. Demasiados lectores brillantes y jóvenes serán
alertados a la existencia de la teología de dominio.
Nuestros
opositores saben esto,
así que yo no espero ver ningún esfuerzo
sistemático
para refutar a Chilton sobre escatología, más de lo que
hemos
visto un esfuerzo de la dimensión de un libro para refutar el
libro
de Greg Bahnsen, Theonomy in Christian Ethics (1977) 12
o Institutes of Biblical Law (1973), de R. J. Rushdoony. 13
Los críticos potenciales han tenido bastante tiempo; no han
tenido
bastantes respuestas definitivas. Creo que la razón es que el
argumento
de la Biblia para la continuación del modelo de ley
bíblica
es demasiado fuerte. Nuestros oponentes preferirían que
permaneciéramos
en silencio y dejáramos de hacer estas difíciles
preguntas
éticas. Nuestros oponentes están atrapados en un dilema
de
grandes proporciones. Si continúan sin responder, su silencio se
convierte en una admisión pública de su derrota
intelectual.
Si responden, tenemos una oportunidad para replicar - y es en las
réplicas
donde siempre se anotan los puntos en un debate académico.
Cuando
usted deja de responder efectivamente a las réplicas, pierde el
debate. Nuestros oponentes entienden las reglas del juego
académico.
No inician la confrontación.
Al
mismo tiempo, necesitan nuestras
penetraciones para encontrarles sentido por lo menos a ciertas partes
de
la Biblia. He visto copias de los Institutes de Rushdoony en
venta
en la librería del Seminario Teológico de Dallas.
Necesitan
las penetraciones de él sobre ley bíblica, pero no pueden
manejar la teología que subyace en su libro. Simplemente lo
descartan
como algo que de alguna manera es sin importancia en tales puntos en
disputa.
Hacen como que él no ha presentado ningún desafío
monumental a la ética dispensacional. 14
Hacen como que pueden usar con éxito su libro como una especie
de
obra neutral de referencia sobre las leyes de casos en el Antiguo
Testamento,
y también de alguna manera evitar perder sus más
vigorosos
estudiantes al movimiento de reconstrucción cristiano. La
carrera
del pastor Ray Sutton (graduado del Seminario Teológico de
Dallas)
indica que han cometido un error.
En
un ensayo escrito en estilo popular
para un auditorio no cristiano, dos autores fundamentalistas
insistían
en que, aunque las penetraciones de R. J. Rushdoony sobre
educación
y política son usadas por los fundamentalistas, ellos no toman
en
serio sus puntos de vista sobre el reino. Cuando sus escuelas
cristianas
son llevadas a los tribunales por algún arrogante procurador
general
estatal, ellos llaman a Rushdoony para que testifique en su defensa.
Esto
ha estado sucediendo desde mediados de la década de 1970. Lo
necesitan.
Saben que lo necesitan. Y sin embargo, sus dos críticos
fundamentalistas
siguieron diciendo que apenas hay alguien en el mundo que tome en serio
sus puntos de vista sobre el reino. "Por fortuna, podemos decir con
confianza
que él representa un grupo muy pequeño, absolutamente sin
ninguna oportunidad de cumplir su agenda". 15
En
términos de números,
estaban en lo cierto: El movimiento de Reconstrucción Cristiana
es pequeño. En términos de jóvenes que pueden
escribir
y hablar y ocupar posiciones de liderazgo, los dos autores estaban
silbando
al lado del cementerio - el de su propio movimiento. Si los
tradicionales
dirigentes fundamentalistas pesi-milenialistas tuvieran realmente las
respuestas
académicas para los actuales problemas en la vida social,
económica,
y política, no estarían bebiendo del pozo del
Reconstruccionismo
Cristiano. Pero lo están. No tienen otro lugar a dónde ir.
Yo
no espero ver The Days of
Vengeance en venta en la librería del Seminario
Teológico
de Dallas. No espero verlo en ninguna lista de lectura recomendada en
ningún
seminario dispensacionalista tradicional. Si este libro circula
ampliamente
entre los miembros de la siguiente generación de pastores
dispensacionalistas,
habrá una fuerte ruptura en el liderazgo dentro del
dispensacionalismo.
Los mejores y los más brillantes estarán ausentes. Si los
estudiantes del Seminario de Dallas lo leen, y también leen Paradise
Restored, los profesores de Dallas serán sometidos a fuertes
preguntas, como nunca las han oído desde que esa escuela fue
fundada.
(Si los estudiantes también leen That You May Prosper,
de
Sutton, la facultad tendrá en sus manos una revolución
teológica).
La facultad no está a las puertas de conseguirse este tipo de
problema
a corto plazo, aunque a la larga esta conspiración del silencio
le costará cara al dispensacionalismo. Probablemente, estos
libros
no se venderán tampoco en el Grace Theological Seminary. Y,
sólo
para quede constancia, permítaseme pronosticar que usted no
verá
los libros de Chilton recomendados en seminarios no dispensacionalistas
tampoco, por las mismas razones: Son demasiado calientes para
manejarlos.
Seré
perfectamente claro:
Si los miembros de facultad de cualquier institución que se
llame
a sí misma seminario teológico creyente en la Biblia no
pueden
correr el riesgo de asignar a sus propios graduandos Paradise
Restored,
de Chilton, That You May Prosper, de Sutton, y By This
Standard,
de Bahnsen - tres libros cortos, de fácil lectura, y con el
mínimo
número de notas de pie de página - porque temen perturbar
el pensamiento de sus estudiantes, o porque ellos mismos no
están
listos para proporcionar respuestas para las inevitables preguntas de
sus
estudiantes, entonces esa facultad ha izado la bandera blanca a los
reconstruccionistas
cristianos. Significa que los reconstruccionistas han ganado la pelea
teológica.
Ya
les estamos quitando algunos
de sus jóvenes más brillantes, y lo estamos haciendo de
manera
regular. Ellos leen nuestros libros secretamente, y están
esperando
que sus instructores digan algo en respuesta. Sus instructores se
están
ocultando. Están ocupados en el juego infantil de "hagamos como
si". "Hagamos como si estos libros jamás hubiesen sido
publicados.
Hagamos como si ellos no estuvieran llevándose nuestros
estudiantes
más brillantes. Hagamos como si esta marea de boletines de
Tyler,
Texas, no existiera. Hagamos como si el reconstruccionismo cristiano
fuera
a desaparecer pronto. Hagamos como si alguien más fuera a
escribir
un libro que les conteste, y ese libro fuera a ser publicado a
principios
del próximo año". Esta estrategia está resultando
contraproducente por todo el país. Los reconstruccionistas
cristianos
poseen las listas de correo que lo prueban. Cuando los profesores del
seminario
juegan un gigantesco juego de "hagamos como si", es sólo
cuestión
de tiempo.
Francamente,
es altamente dudoso
que el miembro de facultad promedio del típico seminario
creyente
en la Biblia esté listo para asignar a los adolescentes mi corto
libro en rústica 75 Bible Questions Your Instructors Pray
You
Won´t Ask (1984) [75 Preguntas bíblicas que sus
instructores
ruegan que Uds. no les hagan]. 16
Esto es por lo que yo estoy seguro de que el prevaleciente
conservadorismo
teológico está a punto de ser eliminado. Las facultades
de
seminario que necesitan estar a la ofensiva contra una
civilización
humanista no son capaces ni siquiera de defender sus propias posiciones
de libros cristianos en rústica baratos, no ya de reemplazar un
orden humanista atrincherado.
Lo
diré tan francamente como
me es posible: Nuestros oponentes escatológicos no nos
atacarán
por medio de la letra impresa, excepto en raras ocasiones. Saben que
les
responderemos del mismo modo, y que en ese punto estarán
atorados.
Quieren evitar esta azarosa situación a cualquier costo -
aún
al de ver sus jóvenes más brillantes unirse al movimiento
de Reconstrucción Cristiana. Cara, nosotros ganamos; sello,
nosotros
ganamos.
Tradicionalistas
indefensos
Si
cualquier movimiento encuentra
que está siendo confrontado por oponentes celosos que
están
montando una campaña a gran escala, es suicida sentarse y no
hacer
nada. Es casi igualmente suicida hacer algo estúpido. Lo que
generalmente
sucede es que los líderes de movimientos cómodos,
complacientes,
e intelectualmente blandengues no hacen nada por demasiado tiempo, y
luego,
llenos de pánico, salen apresuradamente y hacen una serie de
cosas
estúpidas, comenzando con la publicación de
artículos
o libros que son visiblemente ineficaces a los ojos de hombres
más
jóvenes que de otro modo se convertirían en los futuros
líderes
del movimiento.
La
táctica más importante
que los líderes existentes pueden adoptar es un programa para
convencer
a los futuros líderes del movimiento de que éste tiene la
visión, el programa, y los primeros principios para derrotar a
todos
sus enemigos. Para ser convincente, esta táctica requiere
evidencia
de tal superioridad. En la actualidad, esa evidencia está
ausente
en los grupos pesi-milenialistas tradicionales. Comienzan con la
presuposición
de que Dios no ha dado a su iglesia la visión, el programa, y
los
primeros principios para derrotar a los enemigos de Dios, aún
con
la victoria de Cristo sobre Satanás en el Calvario como el
fundamento
del ministerio de la iglesia.
Los
pesi-milenialistas tradicionales
han lanzado un llamado de trompeta: "Vengan y únanse a nosotros,
que somos perdedores históricos". Han construido sus
instituciones
atrayendo gente que está contenta con continuar siendo
perdedores
históricos (antes de la segunda venida).
Entiéndase
que estoy hablando
del pesi-milenialismo tradicional. Al cambiar el clima de la
opinión
cristiana, encontramos que están apareciendo pre-milenialistas y
amilenialistas más jóvenes, más vigorosos, y
orientados
a la acción. Esto continuará. Ellos insisten en que
pueden
ser optimistas del reino y activistas sociales, también.
Insisten
en ser llamados miembros del movimiento de teología de dominio.
Yo no veo ninguna evidencia de que han estado dispuestos a publicar sus
puntos de vista sobre cómo sus escatologías son
conformables
al optimismo terrenal, de la "Era de la Iglesia", pero me alegro de
verlos
subir a bordo del buen barco del Dominio. Sin embargo, lo que tengo que
señalar es que ningún optimismo como ese es visible
todavía
en todos los seminarios y en las grandes casas publicadoras.
Los
pesimistas tradicionales todavía administran estas
instituciones.
Esto va a cambiar eventualmente, pero probablemente se
necesitarán
décadas.
El
optimismo escatológico
es el primer paso en el viaje de mucha gente hacia la teología
de
dominio. Es por esto por lo que los líderes con puntos de vista
más tradicionales están tan alterados. Reconocen ese
primer
paso por lo que es: el fin del camino para el pesi-milenialismo.
Lo
que la mayoría de la gente
no entiende es que no ha habido un comentario dispensacional de
importancia
sobre el Apocalipsis desde The Revelation of Jesus Christ, de
John
Walvoord, que fue publicado en 1966 por Moody Press y reimpreso
repetidamente.
Aún más significativamente, no había habido un
comentario
dispensacional de importancia sobre Apocalipsis antes del libro de
Walvoord.
Entendámonos. El comentario de Walvoord apareció 96
años
antes después de Jesus Is Coming, de W. E. B., el libro
que
lanzó la fase popular del dispensacionalismo en los Estados
Unidos.
Apareció más de medio siglo después de la Schofield
Reference Bible (1909). Resumiendo, la exégesis que se
supone
prueba el argumento en favor del dispensacionalismo llegó a la
zaga
de la historia del movimiento dispensacionalista, justo por el tiempo
en
que R. J. Rushdoony hizo publicar sus primeros libros sociales y
orientados
a la ley. Los dispensacionalistas podían señalar
sólo
un puñado de libros con títulos como Lectures on
Revelation
o Notes on Revelation. Para abreviar, trocitos de Apocalipsis,
pero
nada definitivo - no después de más de un siglo de
dispensacionalismo
pre-milenista. La bibliografía en el libro de Walvoord
lista
un pequeño número de comentarios explícitamente
dispensacionalistas
sobre este libro de la Biblia, por encima de todos los demás,
que
nosotros esperaríamos que los dispensacionalistas hubiesen
dominado,
verso por verso.
Cualquiera
que sea la conclusión
a que lleguemos sobre la historia del dispensacionalismo, su amplia
popularidad
tuvo muy poco que ver con cualquier exposición
sistemática
del libro que los dispensacionalistas afirman es el más lleno de
profecías en la Biblia. De hecho, el dispensacionalista promedio
probablemente no posee, ni ha leído, y nunca ha oído
hablar,
de un solo comentario dispensacionalista sobre el libro de Apocalipsis.
Además, es dudoso que su pastor conozca alguno, aparte del de
Walvoord,
que es como la mitad del de Chilton.
En
contraste, la publicación
de los dos libros de Chilton sobre escatología, junto con Thy
Kingdom Come (1970), el libro mucho menos exegético de
Rushdoony,
en las primeras etapas del movimiento de reconstrucción
cristiana
pone la exégesis fundacional al principio, donde corresponde.
Ahora
tenemos el respaldo de la obra exegética básica. Los dos
primeros libros escatológicos de Chilton son seminales, no
definitivos.
Él y otros continuarán construyendo sobre este
fundamento.
Si no continúan construyendo, entonces el movimiento está
muerto. Cualquier movimiento que se especialice en reimprimir
"clásicos"
y no produzca nuevo material que abra nuevos senderos está
muerto. Nuestros opositores aprenderán pronto que este
movimiento
no está muerto. Apenas hemos comenzado a publicar.
El
punto es que es importante echar
el fundamento temprano si nos proponemos reconstruir la
civilización.
Esto es lo que los dispensacionalistas no hicieron, de 1830-1966,
quizás
porque nunca se propusieron cambiar la civilización. Sólo
se proponían escapar de lo que consideraban como las
características
más desagradables de la civilización moderna, cosas tales
como el licor, el cine, y los bailes sociales. (He dicho a menudo que
si
los anti-abortistas difundieran el rumor de que el abortista local daba
un vaso de cerveza a cada mujer para calmarle los nervios
después
del aborto, la mitad de los fundamentalistas del pueblo estarían
en las filas de los manifestantes en frente de su oficina dentro de una
semana).
Los
protestantes amilenialistas,
que son principalmente miembros de iglesias holandesas o luteranas, o
iglesias
influidas por la teología europea continental, tienen una
tradición
académica mucho más fuerte. Esta tradición se
remonta
hasta Agustín. Chilton extrae material de estas tradiciones
amilenialistas
al explicar las imágenes bíblicas. Sin embargo, Chilton
ha
demostrado que estas imágenes pueden entenderse dentro de un
marco
de progreso cristiano histórico mucho mejor que dentro de un
marco
que supone una creciente derrota histórica a manos de los
quebrantadores
del pacto.
El
mensaje fundamental de la escatología
bíblica es la victoria, en el tiempo y en la tierra (en la historia)
- una victoria abarcante, no simplemente uunna especie de victoria
psicológicamente
interna, de "sonrisas en nuestros rostros, gozo en nuestros corazones".
En breve, Chilton usa efectivamente las contribuciones eruditas de
ellos,
pero no por eso se convierte en dependiente de las presuposiciones
escatológicas
subyacentes de ellos. (Nuevamente, tengo en mente a un teólogo
anónimo
previamente mencionado, cuya respuesta a todo esto es fácilmente
predecible: mucho más silencio de piedra. La discreción
es
la mejor parte del valor. Fue refutado completamente por otro
reconstruccionista
sobre un tema relacionado, así que es comprensible que sea un
poquito
cauteloso).
El
hecho es que las iglesias amilenialistas
no se distinguen por sus programas de evangelismo. (Los que usan los
materiales
de explosión evangelística de la Iglesia Presbiteriana de
Coral Ridge son excepciones a esta regla). Estas iglesias no han salido
a la arena teológica, desafiando a los humanistas, ni a nadie
más.
Los miembros ven a sus iglesias como acciones de sostén, como
fortalezas
defensivas, o como puertos en la tormenta cultural. Simplemente, estas
iglesias no están a la ofensiva. No esperan conseguir nada
culturalmente.
Tampoco esperan ver una oleada de conversos. Probablemente, no
perderán
mucha gente al Reconstruccionismo Cristiano en un futuro cercano. La
lenta
erosión hacia el liberalismo, el modernismo, y la
teología
de la liberación continuará molestándolos, como lo
ha hecho en el pasado, pero no habrá deserciones de importancia.
Tampoco habrá ninguna victoria de importancia.
Continuarán
siendo puestos de avanzada espirituales y defensivos en la mitad de un
momento decisivo en la historia mundial.
Pre-milenialismo
histórico
No
hay ningún pre-milenismo
histórico (no dispensacional), institucionalmente hablando. Los
pre-milenialistas históricos están dispersos en iglesias
dominadas bien por pre-milenialistas dispensacionales o amilenialistas.
El seminario teológico del pacto sí existe, pero sus
graduados
son absorbidos eclesiásticamente por iglesias que oficialmente
son
neutrales escatológicamente, o sea, iglesias manejadas por
amilenialistas.
El pre-milenialismo histórico no ha sido una fuerza
teológica
separada en este siglo.
David Chilton nos ha
proporcionado
una obra maestra. Ha compuesto un epitafio:
Pesi-milenialismo
71 D.C. - 1987 D. C.
"¡Predicamos la derrota,
y la obtuvimos!"
Estoy
arrojando el guante a los
opositores del movimiento de Reconstrucción Cristiano. Estoy
retando
a todos, y lo estoy haciendo de manera inteligente: "Que combatan
ustedes
y Chilton". Además, "Que peleen ustedes y Bahnsen". Si alguien
quiere
pelear conmigo, encenderé mi procesadora de palabras y
dispararé
mi mejor tiro, pero yo soy un tipo tan dulce e inofensivo que no espero
que nadie malgaste su tiempo tratando de derrotarme. Pero es mejor que
alguien en cada uno de los campos pesi-milenialistas rivales comience a
producir respuestas para lo que los Reconstruccionistas Cristianos ya
han
escrito. Específicamente, es mejor que alguien esté
preparado
para escribir un comentario sobre Apocalipsis mejor que The Days of
Vengeance. Me siento confiado de que nadie podrá hacerlo.
Desde este momento en
adelante,
sólo habrá tres clases de comentarios sobre el libro de
Apocalipsis:
Los que tratan de expandir el
de
Chilton
Los que tratan de refutar el de
Chilton
Los que hacen como si no
existiese
ningún comentario de Chilton
Tyler, Texas
Diciembre 17, 1986
Notas:
1. David Chilton, Paradise Restored: A Biblical Theology of
Dominion
(Ft. Worth: Dominion Press, 1985).
2. Tyler, Texas; Geneva Ministries, 1985.
3. Kline, Treaty of the Great King (Grand Rapids: Eerdmans,
1963);
reimpreso en parte en su libro posterior, The Structure of Biblical
Authority
(Grand Rapids; Eerdmans, 1972).
4. Ray R. Sutton, That You May Prosper: Dominion By Covenant
(Tyler, Texas: Institute for Christian Economics, 1987).
5. Gary North, The Sinai Strategy: Economics and the Ten
Commandments
(Tyler, Texas: Institute for Christian Economics, 1986).
6. Gary North and David Chilton, "Apologetics and Strategy", Christianity
and Civilization, 3 (1983), pp. 107-116.
7. Gary North, Dominion and Common Grace (Tyler, Texas:
Institute
for Christian Economics, 1987), especialmente el capítulo 5.
8. Desde 1965, Francis Schaeffer
había estado anunciando que
la civilización humanista es un cascarón vacío, y
que no tiene futuro terrenal. Repetía una y otra vez que el
cristianismo
tenía las preguntas que el humanismo no podía contestar.
El problema era que, como pre-milenialista calvinista, él no
creía
que ninguna respuesta específicamente cristiana podría
jamás
implementarse antes de la segunda venida de Cristo. No dedicó
mucho
espacio en sus libros a proporcionar respuestas cristianas
específicas
para las preguntas cristianas que él suscitó para
desafiar
a la civilización humanista. Hizo excelentes preguntas
culturales;
ofreció pocas respuestas específicamente cristianas.
Había
razones para esto: Chilton y North, op. cit.
9. En los círculos altamente
restringidos del calvinismo amilenialista,
apareció un movimiento de corta duración de los eruditos
holandeses en Norteamérica en 1965-1975, la escuela de "la
idea cosmonómica", también conocida como la de los
neo-Dooyeweerdianos,
llamados así en honor de Herman Dooyeweerd, el erudito legal y
filósofo
holandés. Causaron poca impresión fuera de la comunidad
holandesa
en Norteamérica, y desde entonces han desaparecido en la
oscuridad.
A comienzos de la década de 1960, sus precursores
habían
sido más conservadores, pero después de 1965, demasiados
de ellos se convirtieron en compañeros de viaje
ideológicos
de los teólogos de la liberación. No pudieron competir
con
el radicalismo de línea dura representado por Sojourners
y The Other Side, y se desvanecieron.
10. David Chilton, Productive Christians in an Age of
Guilt-Manipulators:
A Biblical Response to Ronald J. Sider (4ta. edic.; Tyler, Texas:
Institute
for Christian Economics, 1986).
11. Bibliotheca Sacra (Abril-Junio 1986).
12. 2da. edición. Publicada por Presbiteriana y Reformada,
Phillipsburg,
New Jersey.
13. Nutley, New Jersey: Craig Press, 1973.
14. El único intento de las
dimensiones de un libro de cualquier
erudito dispensacionalista para refutar a los teonomistas es una
disertación
doctoral no publicada del Seminario Teológico de Dallas:
Hermeneutical
Prolegomena to Premillenial Social Ethics (1982), de Ramesh Paul
Richard.
No se ha publicado, ni siquiera en forma revisada. Se comprende por
qué:
es un título terrible. Peor aún, la disertación
cede
demasiado terreno teológico a los teonomistas. Esto indica la
crisis
que enfrenta el dispensacionalismo en la actualidad.
15. Ed Dobson y Ed Hindson, "Apocalypse Now?" Policy Review
(Oct.
1986), p. 20.
16. Publicado por Spurgeon Press. P. O. Box 7999, Tyler, Texas
75711.